El Yoga Total es para todos

El yoga, como decía siempre Mataji, es una ciencia y un arte de vida que está en constante evolución y sabe adaptarse a las posibilidades físicas de cada uno.

El Yoga Total, respeta los principios de nuestra maestra, adecuándolos a las necesidades de quienes vivimos hoy en Occidente.


¿De qué se trata?

El Yoga Total es una nueva técnica de yoga que nació como fruto del estudio, experiencia y evolución que como directores de la Fundación y discípulos directos de Indra Devi, han desarrollado David e Iana Lifar. Es un medio práctico y coherente en que el cuerpo, la mente y las emociones se vuelven a encontrar, y en esa conjunción reaparece la plenitud de la vida en cada uno de nosotros. En cada clase, estos valiosos conocimientos, son transmitidos de manera sencilla, tal como les fueran enseñados directa y personalmente por Indra Devi.
Este novedoso tipo de yoga, busca:
• Integrar cuerpo, mente y espíritu.
• Profundizar en los aspectos estáticos y dinámicos de las ásanas.
• Promover la elongación y tonificación general del cuerpo.
• Desarrollar la capacidad pulmonar.
• Favorecer la concentración.
• Ayudar a disolver los focos de tensión y estrés.
• Desbloquear los centros nerviosos del cuerpo.

Todos pueden practicarlo sin límites de edad, sexo o estado físico. Y si se convierte en una práctica regular a lo largo del tiempo, será el mejor “compañero de ruta” que se pueda encontrar a lo largo de la vida.

A quiénes beneficia

A la Fundación se acercan muchas personas esperando encontrar en su práctica solución a diferentes problemas que van desde lo físico a lo emocional, y todos obtienen no sólo una respuesta a su búsqueda personal sino que el Yoga Total les cambió la vida.

La serenidad mental que genera y la vitalidad y flexibilidad físicas que crea son fundamentales tanto para el niño como para el anciano.

A los niños les ofrece una manera de mantener la buena salud a lo largo de toda la vida. Los adolescentes encuentran en la práctica un medio para corregir posturas incorrectas, sentirse más seguros. Las técnicas de pranayama y de relajación les son muy útiles para enfrentar los problemas emocionales típicos de la edad.

Mediante las técnicas del yoga, los jóvenes no sólo encuentran una excelente manera de mantenerse sanos, sino que los ayuda a tener mayor concentración y claridad mental –fundamental para los años de estudio– y a manejar el nivel de estrés, producto de las tensiones que les genera el hecho de tener que trabajar mientras cursan su carrera universitaria.

Muchas mujeres empiezan a hacer yoga cuando se embarazan como una manera de mantenerse fuertes y sanas y de preparase para el parto; generalmente, son esas mismas alumnas las que lo adoptan más allá del nacimiento de sus bebés por lo bien que se sienten.

En el caso de la llamada generación intermedia (aproximadamente entre los treinta y los sesenta años), la práctica previene y retrasa la aparición de alguna que otra dolencia fruto del ritmo de vida al cual se ven sometidos.

Los movimientos suaves y lentos de las ásanas son ideales para los adultos mayores y ayudan a que tanto el cuerpo como la mente se mantengan jóvenes y activos, mientras que la respiración aumenta el aporte de oxígeno al cerebro brindándoles gran lucidez.

Alguna vez dijo Mataji: “Ustedes pueden vivir una vida de salud y de alegría; esto es posible, créanme. Hay una puerta, una posibilidad de cambiar; hay un camino y es la práctica del yoga. Yo lo sé porque lo practico hace sesenta años y tengo una salud inquebrantable además de ser tremendamente feliz”. Sin dudas ella sabía por qué lo decía.