Swami Sivananda

Un hombre sabio, espiritual y emprendedor que supo difundir sus enseñanzas sobre el Yoga por el mundo entero.

"Yoga es un sistema perfectamente práctico de auto-cultura.
Usted logra un desarrollo armonioso de cuerpo, mente, intelecto y alma por medio de su práctica.
Es ésta una ciencia exacta".
Swami Sivananda


Sivananda nació en Kuppuswami Iyer, Pattamadai, al sur de la India en 1887. Su infancia se desarrolló en un ambiente de gran intelectualidad, ya que la suya era una familia de reconocidos ascetas y eruditos.

Su profesión de médico, que ejerció entre 1912 y 1923, le hizo entender que tan importante como curar los cuerpos era ocuparse de las almas, por lo que renunció a su trabajo y a sus bienes para dedicarse de lleno a la vida espiritual.

El período tradicional de ascético errante lo llevó en 1924 a Rishikesh, en Himalaya, en donde recibió de su gurú, Swami Sivananda Saraswati, una nueva iniciación en la línea Sringeri de Shankaracharya (una de las diez órdenes de swamis de Shankara).

En 1933, Sivananda fundó el ashram Swarg Sadhu Sanga; en 1936, creó la Sociedad de la Vida Divina (The Divinity Life Society), que en 1986 alcanzó a tener 400 ramas en todo el mundo. Su empuje no se detuvo aquí sino que en 1948 estableció la Academia Forestal del Yoga Vedanta (Yoga Vedanta Forest Academy), un centro de entrenamiento yoga en la costa del río Ganges, cuyo único objeto -de acuerdo a su fundador- era hacer al ser humano más espiritual.

Tanto la Sociedad como la Academia fundamentalmente tienen los siguientes objetivos:

• Difundir enseñanzas sobre temas espirituales, educación y filosofía por medio de sus propias publicaciones.

• Recibir a todos, sin ningún tipo de distinción, los que acuden a ellas en busca de guía espiritual, para encontrar allí alimento, cuidado médico y enseñanza.

La tradición del idealismo espiritual obtuvo nueva vida mediante los enérgicos esfuerzos de Sivananda; sin duda alguna, fue uno de los grandes constructores de la India moderna.

Su personalidad sencilla, directa y cálida le granjeó en poco tiempo el reconocimiento y el afecto de quienes se acercaron a él y a sus enseñanzas.

A pesar de haber nacido a fines del siglo XIX, fue un hombre actualizado y moderno en la forma de encarar sus proyectos y su trabajo.

El swami, quien falleciera en 1963, supo impartir claramente a cada practicante las pautas que le permitirían disfrutar de salud, fortaleza, energía y vitalidad. Él les decía: "El Yoga es la llave maestra secreta que abre un ambiente de bendición, un elixir de felicidad y de una paz muy profunda".