Sai Baba, el Maestro que conquistó a Occidente

"Practica el silencio. Porque la voz de Dios se puede oír en la intimidad del corazón sólo cuando la lengua está acallada...
El silencio es el habla del buscador espiritual. El habla suave y dulce es la expresión del amor genuino. El odio aúlla, el miedo chilla, la presunción pregona; más el amor arrulla, apacigua, aplica bálsamo."


Sai Baba nació el 23 de noviembre de 1926 en un lejano pueblito de la India llamado Puttaparthi. Se cuentan multitud de historias sobre "milagros" relacionados con su persona, desde el mismo embarazo de su madre; por ejemplo, se dice que, durante su gestación, los instrumentos musicales de la casa familiar tocaban por sí solos. Y que, al poco tiempo de nacido el bebé, alguien notó movimientos bajo las mantas que lo cubrían en el piso y rápidamente lo tomaron en brazos. Debajo de las mantas estaba una mortífera cobra que, por alguna razón, no había mordido al niño (la cobra, coincidencia o no, es el símbolo de Shiva, un miembro de la santa trinidad del hinduismo).

Durante su infancia, el pequeño Sathya era distinto a todos los otros niños; fue naturalmente vegetariano ya que no admitía que se mataran animales para comer, gustaba ser servicial con todos sus vecinos, llevaba indigentes a la casa de sus padres (pese a la oposición de ellos) para darles techo y alimentos. Por su forma de ser era llamado "gurú" por sus compañeritos de colegio, a los cuales les regalaba juguetes que materializaba en el aire.

Cuando tenía 13 años ocurrió un incidente misterioso: mientras jugaba, lanzó un grito y saltó agarrándose uno de sus pies descalzos. Su familia temía que lo hubiera picado algún animal venenoso y no sobreviviera, pero esa noche durmió bien y sin malestares. Al día siguiente perdió el sentido y permaneció así durante veinticuatro horas. Al despertar, su conducta era extraña. Alternaba períodos de inconsciencia con lo que parecían ser estados de trance. Empezó a cantar y a citar largos pasajes de poesía y filosofía sánscrita que jamás había leído. A veces se ponía rígido y a quienes estaban a su alrededor les parecía que abandonaba su cuerpo; luego describía lugares distantes que sus padres decían que nunca había visto y gente que nunca había conocido.

Sathya sufrió un período torturante, debido a que padres, muy preocupados, lo llevaron a consultar a varios exorcistas que, obviamente, no solucionaron nada.

Dos meses después de la supuesta picadura, en mayo de 1940, su padre lo vio rodeado de una multitud y pudo apreciar como su joven hijo parecía materializar dulces y frutas simplemente del aire, mientras mucha gente se desplomaba gritando que él era la reencarnación de Dios. El padre, confundido, recogió una vara y se le acercó en forma amenazante, mientras le preguntaba: "¿Quién eres tú? ¿Quién eres tú?". Con voz calmada pero firme, el muchacho anunció: "Yo soy Sai Baba", y relató cómo había escogido esa familia. Dijo que era la reencarnación de un santo mahometano poco conocido llamado Sai Baba de Shirdi, quien vestía como musulmán, pero llevaba ceniza en la frente al igual que un hindú. El primitivo Sai Baba había muerto ocho años antes de que Sathya naciera, el tiempo que aquel había dicho a sus devotos que transcurriría antes de su reencarnación.

Más tarde, Sathya dejó a su familia pues sus devotos lo llamaban y debía irse con ellos.
Abandonó la escuela y comenzó a reunir seguidores. El número de éstos creció y fue necesario establecer un ashram donde tuvieran la posibilidad de vivir con su gurú, y donde aquellos que buscaran su conducción lo pudieran visitar.

La construcción de Prasanthi Nilayan (la Morada de la Paz Eterna) continúa todavía, en un intento por alojar al creciente número de devotos; y en Brindavan, su residencia de verano, Baba ha recibido a millones de personas del mundo entero.

Dice Baba: "Yo vine porque los hombres buenos del mundo --el sabio, el sadhu y el sadhaka (aspirante espiritual), el gurú y el piadoso-- suspiraban por mí. Regocíjense los puros y los rectos".


NOTAS BIOGRÁFICAS

Sai Baba (1926-2011)

“He venido con el propósito de lograr la tarea suprema de unir en una sola familia a la
humanidad mediante el vínculo de la fraternidad, de reafirmar e iluminar la realidad
espiritual de cada ser, a fin de revelar la divinidad, que es la base sobre la cual
descansa todo el cosmos, y de instruir a todos para que reconozcan la herencia divina
común que une al hombre con el hombre, de manera que el ser humano se desprenda
de lo animal y se eleve hacia la divinidad, que es su meta”


Bhagavan Sri Sathya Sai Baba nació en Puttaparti, una aldea de campesinos del sur de
la India, el 23 de noviembre de 1926. Su nombre real fue Sathya Narayana
RayuRatnakara.
El escritor Arnold Schulman, autor de la biografía “Baba”, señala que «por cada
episodio de la infancia de Baba, hay incontables versiones» y que no le era posible
separar los hechos reales de los mitos. Por ejemplo, se dijo que era un avatar del Dios
Vishnu y que poco después de nacer se encontró una cobra y que fue el símbolo que le
mostró a sus padres que su hijo era Ananta Shesha -el que está acostado sobre la
serpiente Shesha, reencarnación de Vishnu. Mito o realidad, es indudable que Sai
Baba fue uno de los personajes de la India más importantes de la historia
contemporánea.
A los 14 años de edad, Rayu empezó a mostrar un comportamiento extraño, como si
hubiera sido picado por un escorpión. Perdió el conocimiento, y al recuperarlo había
cambiado radicalmente su conducta: no quería comer, se quedaba en silencio largo
tiempo, recitaba antiguos slokas o hablaba acerca de las escrituras sagradas hindúes.
En ese mismo año de (1940) se proclamó la reencarnación del faquir musulmán y
santo hindú Sai Baba de Shirdi (1838-1918, adorado por hindúes y musulmanes) y
anunció a su familia que esa reencarnación recaía en él. Así fue que adoptó el nombre
Sai Baba. Desde aquel momento se convirtió en un líder espiritual. Explicaba que su
misión no era establecer una nueva religión sino enseñar que la vida debe basarse en
el amor hacia todos los seres sin distinción de creencias, raza, sexo o nacionalidad.
El 23 de noviembre de 1950 inauguró su residencia (ashram) que sus seguidores
construyeron en su pueblo natal, y que es conocido como Prashanti Nilayam o La
Morada de la Paz Suprema. Declaraba a sus seguidores que no debían abandonar su
creencia sino transformarse en mejores cristianos, judíos, musulmanes, budistas, etc.
Bajo esta perspectiva inspiraba a sus seguidores a vivir reconociendo la “Unidad en la
diversidad”.
A finales de los años sesenta, buscadores espirituales occidentales empezaron a ser
atraídos a él y se hizo enormemente popular entre ellos. Sus principales enseñanzas
están resumidas en los cinco valores humanos: verdad, rectitud, paz, amor y no
violencia. De hecho estableció un programa educativo que pretendía el
restablecimiento de estos valores en el mundo contemporáneo. Su objetivo era lograr la
transformación del individuo y la sociedad, poniendo en práctica el Código de
Conducta, la auto-indagación, la meditación, los cantos devocionales, el estudio de sus
enseñanzas y fundamentalmente actividades de servicio desinteresado al prójimo. En
efecto, confiaba en la capacidad del hombre para realizar servicio desinteresado y
afirmaba que ayudar al necesitado era la manifestación más pura del amor a Dios.
Sathya Sai Baba renovó desde sus fundamentos el sentido de la educación. La
educación, comentaba, es esencialmente el desarrollo de todas las potencialidades del
ser humano, materiales y espirituales. Desde 1968 se crearon escuelas básicas y de
educación media y superior bajo su modelo educativo. También se dedicó a la
construcción de hospitales gratuitos ofreciendo atención a mujeres viudas sin recursos,
o a cualquier persona sin importar nacionalidad, edad, raza o sexo.
El 24 de abril de 2011, Sai Baba falleció a los 84 años de edad de un paro
cardiorrespiratorio.
Parte de su enorme popularidad mundial se debió a su enfoque ni dogmático ni
doctrinal de la espiritualidad ya que sus seguidores no estaban obligados a renunciar a
sus creencias religiosas previas. No obstante, su vida ha estado rodeada de
polémica. Más allá de los cuestionamientos lo cierto es que ha dejado un gran legado a
través de su obra. Como lo señala Mataji Indra Devi en su libro "Una mujer de tres
siglos"' Sai Baba "es un ser realmente extraordinario, no tanto por sus milagros y
curaciones, sino porque transforma a las personas desde adentro"...
En cuanto a sus enseñanzas, Sai Baba hablaba de las “Cuatro Leyes de la
Espiritualidad”:
  • “La persona que llega es la persona correcta” , es decir que nadie llega
    a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que
    interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar
    en cada situación.
  • “Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”. Nada,
    pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría
    haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. Todas y
    cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas,
    aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.
  • “En cualquier momento que comience es el momento correcto”.
    Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos
    preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando
    comenzará.
  • “Cuando algo termina, termina”. Simplemente así. Si algo terminó en
    nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir
    adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.

Fuentes:
-"Una mujer de tres siglos", Indra Devi, la biografía, Editorial Sudamericana, Buenos
Aires, 2000
-Organización Internacional Sathya Sai Mexico y Centro América, sathyasai.org.mx
-Soyespiritual.com
-Saibabadice.org
-Wikipedia