Mahatma Gandhi

El pequeño gran hombre que supo vencer
con la fuerza de la no violencia a un poderoso imperio

"La no violencia es la mayor fuerza a disposición de la humanidad. Es más poderosa que la más potente arma de destrucción imaginada por el genio humano. Todo asesinato, cualquier ofensa -no importa la causa- es un crimen contra la humanidad".


Mohandas Karamchand Gandhi nació el 2 de octubre de 1869 en Porbandar, un pequeño estado de la India occidental, en el golfo de Omán, península de Kathiawar.

Pertenecía a la casta de los comerciantes (vaisya). Tuvo gran admiración por su abuelo -a quien consideraba "un hombre de principios"- y por su padre; ambos supieron llegar, gracias al talento personal y al esfuerzo, a desempeñarse en el cargo de primer ministro. Sintió profunda devoción por su madre, mujer de gran santidad y misticismo que supo inculcar en su hijo el amor por toda la humanidad, especialmente por los pobres y los sufrientes.

Gandhi cursó los estudios primarios en su pueblo natal, para después ingresar en el gimnasio, en donde se destacó.

En 1882, cuando Mohandas tenía solamente trece años, se casó -de acuerdo a las costumbres hindúes de aquel entonces- con Kasturbai Makanju, mujer que habría de acompañarlo a lo largo de toda su vida.

Después de haberse destacado en la escuela media, en 1888 partió hacia Inglaterra para estudiar abogacía. Su estadía en ese país le permitió conocer el sistema británico de leyes, conocimiento que utilizaría luego como uno de los instrumentos de la lucha en defensa de la dignidad del indio y la liberación de su patria, la forma de ser del pueblo inglés y la posibilidad de ampliar su visión del mundo a nivel universal.

También durante este período, el joven Gandhi se dedicó a las lecturas que marcarían su vida futura: Ruskin, con su insistencia en el retorno a la cultura agraria y sus protestas contra la civilización industrial; Platón, de quien tradujo la Apología de Sócrates; el norteamericano Thoreau, de quien tomó el concepto de "desobediencia civil"; Tolstoi, con quien mantuvo correspondencia y que influyó notablemente en su vida.

A su vuelta a la India se de dedicó a la práctica de su carrera y en 1893 desembarcó en Sudáfrica para defender como abogado a una empresa musulmana-india, donde comenzó su famoso movimiento de "resistencia pacífica" contra los abusos del gobierno colonial.

De regreso a su patria en 1914, continuó con su campaña de "no cooperación y no violencia" contra el gobierno británico. En 1922 fue condenado a seis años de prisión; fue indultado en 1924, año en que se lo nombra presidente del Congreso Nacional Indio.

En 1929, después de haber pasado un año dedicado a la meditación, reanuda su campaña de "desobediencia civil"; fue apresado cinco veces más e indultado la misma cantidad de veces.

Llegó a ser objeto de veneración por parte de su pueblo; al amenazar hacer ayuno hasta la muerte, logró el triunfo de sus reformas e ideas humanitarias.

El 30 de enero de 1948, cuando el Mahatma se dirigía, entre la multitud, a un templo de Nueva Delhi para orar, un fanático lo asesinó con tres disparos.

Así terminó la vida terrenal de este hombre increíble que siempre estará vivo en el alma no sólo de su pueblo sino del mundo entero.