Los Chakras

Los chakras son centros metafísicos de energía que el antiguo sistema curativo hindú sitúa en siete zonas importantes a lo largo del cuerpo. Simbolizan la conexión entre lo físico y lo espiritual. Su equilibrio es sinónimo de salud y cuando ese equilibrio se rompe puede manifestarse a través de diversos problemas mentales, emocionales o fisiológicos. Como son parte de nuestro ser, es sumamente importante llegar a conocerlos.

Comenzar a hablar de centros de energía no es una tarea para nada sencilla si es que queremos mantener los pies sobre esta tierra, ya que ellos forman parte de nuestros aspectos sutiles.

Los centros de energía son una realidad que recién a fines del siglo XX se ha comenzado a divulgar. Anteriormente su conocimiento formaba parte de una práctica cerrada que el maestro le transmitía a sus discípulos en forma verbal, sin que existiera ninguna constancia escrita sobre sus enseñanzas, las que formaban parte de una disciplina secreta, pues se suponía que el común de la gente no llegaría nunca a comprenderla o interpretarla.

Desde aquellos lejanos días, distantes miles de años, hemos recorrido un largo camino. Hoy, en los albores del siglo XXI, la humanidad ya está preparada para recibir en forma masiva estas verdades tan herméticamente guardadas por los grandes maestros de la antigüedad.

Actualmente es muy común ver avisos donde se ofrecen clases de gimnasia y masajes bio-energéticos, reiki, limpieza de chakras, limpieza o armonización del aura, fotografía Kirlian, diagnóstico de enfermedades a través del método kirlian, trasmisión de energía, operaciones astrales, etc., etc.

El objetivo de esta publicación es que, desde nuestro humilde lugar, podamos aclarar conceptos y echar luz para que quienes nos lean no sean engañados por personas inescrupulosas que lucran aprovechándose de la buena fe y del desconocimiento de la gente.

Todos estos temas abren un mundo maravilloso ante nosotros, que nos seduce y nos entusiasmaría recorrer; pero debemos ser prudentes, andar con precaución, porque así como es mucho el bien que pueden acercarnos, también mucho es el mal que podemos hacer o hacernos.

Ya Mataji Indra Devi, en su libro Por Siempre Joven, por Siempre Sano, nos cuenta que estuvo cuatro años sufriendo del corazón, con palpitaciones, entre otros malestares, por una mala transmisión de energía, problema que ningún médico sabía bien cómo solucionar, salvo un joven profesional Indio que pudo lograrlo mediante la práctica de una correcta transmición de energía.
Con palabras sencillas trataremos de descorrer el velo que durante tanto tiempo ocultó esta fuente milenaria de sabiduría a los ojos de nosotros, los occidentales. Veamos, entonces, de qué se trata.

Cuerpo pránico y centros de energía

Aquí, en este cuerpo, están los ríos sagrados;
aquí, el sol y la luna y los centros de peregrinación.
No he encontrado otro templo más maravilloso que mi propio cuerpo.
Saraha Doha


El hombre posee un cuerpo pránico o energético, constituido por una tupidísima red de canales -o nadis-, por los que circula la energía, y un cierto número de centros de acumulación, transformación y redistribución de la energía llamados chakras (ruedas) o padmas (lotos). Su forma es circular y están en continuo movimiento.

Además de la triple función de acumuladores, transformadores y distribuidores de prana, los chakras constituyen los principales centros de conciencia y por el simple hecho de poseer mayor cantidad de prana y servir de puentes de enlace entre las envolturas sutiles (cuerpo pránico) y el cuerpo físico.

Solemos experimentar la energía de manera difusa por todo el cuerpo debido a la acción de los nadis, que también reciben prana de los chakras y sirven de engarce entre la mente y el cuerpo material. Los nadis se corresponden con los nervios y vasos sanguíneos y los chakras con los plexos nerviosos, siendo estos órganos los eslabones que unen el prana con nuestro cuerpo físico.

Los chakras, en su papel de transformadores de energía pránica, se encargan de convertirla en energía psíquica y fisiológica. Como distribuidores, regulan su empleo por medio de los nadis, a la vez que abren al ser humano o microcosmos hacia los correspondientes niveles del mundo cósmico o macrocosmos.

Los chakras son siete:

Muladhara (centro bajo donde está la kundalini)
Svadhisthana (plexo epigástrico)
Manipura (plexo solar)
Anahata (plexo cardíaco)
Vishudda (plexo laríngeo)
Ajna o frontal (plexo cavernoso)
Sahasrara (corteza cerebral)