La mejor manera de empezar el día

"Es conveniente practicar Yoga durante un cuarto de hora, todos los días. ¿Cómo hacerlo? Coloca tu colchoneta a los pies de tu cama, y a la mañana déjate invitar por ella."

Ante todo, es importante aprender a despertarse como es debido. Estírese. Extienda los brazos, bostece varias veces, estire las piernas y todo el cuerpo. Mientras todavía está en la cama, haga el siguiente ejercicio de estiramiento: con los pies juntos, tobillo con tobillo, empiece a estirar la pierna derecha, sin levantarla de la cama, como si quisiera prolongarla. Tiene que sentir el estiramiento desde la cadera hasta el pie; momentáneamente la pierna se alargará unos centímetros, o más... Consérvela en esta postura mientras cuenta hasta sesenta; después, relájese haciendo que el pie derecho se ponga al mismo nivel que el izquierdo. Repita lo mismo con la pierna izquierda. Este ejercicio estira la columna vertebral y entona los nervios del sistema simpático. Produce un efecto rejuvenecedor en todo el cuerpo.

Como se trata de un ejercicio muy fuerte para los nervios, debe procurar no exagerarlo. El máximo es de sesenta segundos por cada pierna, pero puede repetirlo, si lo desea, por la noche. Si su cama es demasiado blanda, no lo haga allí; espere a estar listo para realizar otros ejercicios sobre el suelo y, sencillamente, empiece con éste.

Otro punto a tener en cuenta es no levantarse jamás en forma precipitada, aunque tenga usted mucha prisa, porque esto produce un choque en todo el sistema nervioso. Concédase algún tiempo para volver a este mundo desde el umbral del otro. Procure que ese paso sea lento y gradual, de modo que dé tiempo a su cuerpo para iniciar su marcha.

Los animales nos dan un buen ejemplo de cómo debemos hacerlo con naturalidad. Observe por ejemplo a un gato o a un perro. Nunca se levantan de un salto, a menos que estén en peligro o haya ocurrido algo que los alarme, sino que están bostezando y estirándose un rato hasta que se despiertan del todo.

Después se levantan lentamente sobre sus extremidades. Imítelos.
Cuando por fin se haya levantado de la cama, beba un vaso de agua, pero que esté a la temperatura ambiente, no helada. Bébalo después de haberse lavado los dientes y la lengua, los primeros con un cepillo y la segunda con una gasita. Luego, antes de desayunar, ya que los ejercicios de Yoga hay que realizarlos con el estómago vacío, dedíquele quince minutos a su práctica. Si por cualquier motivo no puede, haga aunque sea un ejercicio, pero nunca los omita del todo. Si usted empieza a saltarse algún día, lo más probable es que se vaya aficionando más y más al sedentarismo, hasta que abandone totalmente la sana costumbre de dedicarle ese mínimo tiempo a su salud.

Indra Devi