El Árbol o Vriksasana

En sánscrito, Vriksa significa árbol y ásana, postura. Por lo tanto, Vriksasana quiere decir "postura del árbol".
Practicarla es una excelente manera de acercarse al equilibrio interior.






Beneficios:
Desde ya que ésa no es la única virtud de esta postura. También nos aporta muchos otros beneficios:

• Es excelente para aumentar el dominio del sistema nervioso.
• Tonifica los músculos de las piernas.
• Da sensación de equilibrio y reposo.
• Facilita la respiración profunda.
• Ejerce una acción estimulante sobre todos los órganos situados en la zona pélvica.
• Favorece la concentración.

Contraindicaciones:

Si tiene dolores o problemas en el tobillo (por ejemplo, un esguince), absténgase de realizar la postura hasta que desaparezcan los dolores.

Para tener en cuenta

• Debe dirigir la atención al entrecejo o a algún punto fijo delante de usted; esto le facilitará mantener el equilibrio.
• Es posible que al principio experimente alguna dificultad para conservar el equilibrio, pero si ejecuta todo el ejercicio lentamente, superará la dificultad a los pocos intentos.
• No realice esfuerzos innecesarios. Vaya aflojando los músculos que no intervienen en la postura.

Ejecución:

1.
Posición de partida. De pie, con los brazos junto al cuerpo. Todo el peso del cuerpo debe recaer sobre la pierna derecha.

2. Levante el pie izquierdo haciéndolo deslizar a lo largo de la pierna derecha –en la parte interna-, hasta que el talón llegue al extremo inferior de la ingle derecha. Es conveniente que se ayude con las manos para colocar el pie en esta postura.
3. Junte las manos frente al pecho como si estuviera orando (pronam mudra).
4. Luego de algunos segundos, eleve las manos poco a poco manteniéndolas unidas, colóquelas sobre su cabeza.
5. Mientras realiza este movimiento, inspire lentamente, de modo que el final de la inspiración coincida con el punto de máxima elevación de las manos. Permanezca en esta posición durante unos segundos.

6.
Descienda los brazos y coloque las manos nuevamente frente al pecho, conservando siempre las palmas juntas. Exhale y coloque el pie izquierdo en la posición inicial. Relájese. Luego de unos instantes, repita con la otra pierna.

Si no puede mantener el equilibrio, acérquese a una pared y ayúdese con ella. No avance al paso siguiente si no domina el anterior. Realice los movimientos lentamente; no se apresure. Trate de mantener la columna alineada durante la ejecución de la postura.

7. Repita los mismos pasos con la pierna izquierda y luego con las dos piernas.

Repeticiones:

Al principio, no debe repetir el ejercicio más de dos veces, porque los músculos abdominales pueden quedar bastante doloridos.