El tofu

Todas las propiedades alimenticias de la soja, también, se las puede encontrar en el tofu, el exquisito queso que se elabora con la leche que se extrae de sus porotos. Se trata de un alimento rico en calcio, magnesio y proteínas, está considerado por los vegetarianos como el “bife vegetal” ya que 100 grs. de tofu tienen 11,5 grs. de proteínas e igual cantidad de carne vacuna, 18 grs.

La soja es la única leguminosa que contiene los diez aminoácidos esenciales que se pueden encontrar en la carne; pero sin poseer prácticamente grasas saturadas ni colesterol. Aún más, la lecitina y el ácido linoleico presentes en él ayudan a reducir los depósitos de colesterol acumulados en las venas.

El tofu es un producto básico de la alimentación de los puebles en el Extremo Oriente, especialmente en Japón y en China, de donde es originario y se lo prepara desde el siglo II a. C. Día a día, se van descubriendo más y más virtudes de este alimento que puede ser incorporado a la dieta diaria de toda la familia. Veamos algunas de sus propiedades: es recomendable para quienes hacen dietas por su baja cantidad de calorías (136 cada 100 grs); es un producto muy suave y digestivo, según algunos especialistas es ideal para bebés, ancianos y personas con problemas digestivos; contiene fitoestrógenos que contribuyen a la prevención de cánceres de origen hormonal (mama, ovario, endometrio) y, también, retrasa la aparición de los síntomas de la menopausia; tiene muy baja cantidad de sodio, por lo que es muy recomendable para quienes sufren de hipertensión; su alto contenido de ácidos grasos esenciales previene las enfermedades cardiovasculares; la ingesta diaria de 40 grs. de proteínas de soja  tofu aumenta la densidad ósea, retrasando la  aparición de la osteoporosis.

Aunque su sabor es diferente al del queso de leche vacuna, su consistencia es la misma y por eso se lo puede reemplazar en las recetas en que se lo utiliza (pizzas, pastas, omelettes, etc..). Es decir que, puede ser empleado para preparar los alimentos de toda la familia, aunque más no sea tres o cuatro veces por semana.  Puede comerse tanto frío como caliente.