Shantala, el masaje-caricia para bebés
Comienza a partir del mes de Marzo.
Reservar con anticipación al 4786-6185



El masaje-caricia Shantala le devuelve al bebé sensaciones que lo acompañaron durante los nueve meses de gestación y que él extraña profundamente: calor, seguridad, contención, movimiento, energía y seguridad.
El contacto piel con piel con su mamá calmará esa ansiedad y hará más estrecha la unión entre ambos, generándole una agradable sensación de placer.
Cada vez son más pediatras que lo recomiendan porque aporta muchos e importantes beneficios y es muy sencillo de aprender e implementar.
En la Fundación Indra Devi, ya hace un par de años que incorporamos un curso de Shantala que, junto al curso de Yoga post-parto, son las maneras que proponemos para acompañar a nuestras mamis recientes y a sus parejas.
Cuenta la historia que estaba el doctor Frederick Leboyer, precursor del parto sin violencia, caminando por las calles de la ciudad de Calcuta en India, cuando descubrió a una joven mujer que había apoyado sobre sus piernas a su hijito y le hacia masajes. El doctor se quedó maravillado mirándola; se acercó, habló con ella y le pidió autorización para sacarle unas fotos. La madre hindú se llamaba Shantala y para honrarla, le puso su nombre a estos masajes para bebés y al libro que escribió sobre el tema.
Obviamente, que este arte no era una novedad creada por la joven, sino que su origen es antiquísimo y probablemente, es el fruto de la observación de la naturaleza. No debemos olvidarnos que las hembras de los mamíferos, al nacer sus cachorritos los lamen, es decir que los limpian y “masajean”, a tal punto que son esos “masajes” estimulan los sistemas nervioso, respiratorio, gastrointestinal, endócrino, circulatorio linfático e inmunológico. Un interesante descubrimiento que Leboyer llevó y dio a conocer en Occidente.



Beneficios para la mamá y para el bebé


Ante todo, digamos que la piel, nuestro más preciado ropaje, es el órgano más extenso del cuerpo, nos envuelve y es nuestro nexo de comunicación con el exterior. A través del contacto con su piel, la mamá le está “diciendo” a su chiquito que allí está ella para cuidarlo, mimarlo, protegerlo...También a través de las manos de su madre, el bebé empieza a tomar conciencia, lentamente, de su propio cuerpo y de las partes que lo componen (descubrimiento nada fácil que le llevará tiempo).
El masaje lo relaja y lo induce al sueño, lapso en el que trabajan más y mejor las hormonas del crecimiento.
En síntesis, vale la pena saber que el Shantala: -Enriquece y afianza el vínculo entre padres e hijos
• Por ser relajante ayuda a apaciguar irritabilidad y llanto
• Mejora el sueño
• Reduce sensaciones de dolor
• Evita los cólicos y el estreñimiento de manera totalmente natural.
• El masaje, verdadero diálogo sin palabras, hace que el bebé se vuelva más atento y se mantenga más tranquilo.

Respuestas a las preguntas más frecuentes sobre Shantala

¿Cuándo es conveniente comenzar?
Lo recomendable es empezar, una vez que haya cicatrizado el cordón umbilical. Es decir que puede iniciar su práctica al mes y medio o dos meses de vida.
¿Hasta qué edad es bueno realizarlo?
Hasta que el chiquito cumple un año.
¿Qué se necesita?
• Temperatura ambiente natural o cálida.
• El uso de aceites naturales que facilitan el deslizamiento de las manos que masajean y hacen que las sensaciones recibidas sean más placenteras. Puede utilizarse ghee (manteca clarificada), aceite de almendras, coco, sésamo o caléndula.
¿Debe hacerse toda la sesión de masajes en una sola vez?
• No necesariamente. Se puede dividir en varias veces de pocos minutos cada una. Por ejemplo: a la mañana el torso y la espaldita, después de la siesta y de la mamada de la tarde, brazos y manitos y antes de dormir (como una manera más de inducirlo al sueño), las piernitas y los piecitos. Nada relaja más que los masajes que se hacen en los pies.
¿Cómo debe realizarse?
Se deben hacer los masajes, tocando al bebé con firmeza, ritmo y lentitud, dejando que las manos sigan las formas del cuerpecito. No hay que realizarlos con uñas largas ni accesorios que puedan lastimar su piel. Otro tema importante, no hay que tocar la cabeza del pequeño en la delicada zona de la fontanela (abertura del cráneo) y hay que evitar masajear las articulaciones.
Tampoco se debe practicar cuando el bebé esté resfriado o tenga fiebre porque activa la circulación, tampoco en el caso de tener diarrea ya que el efecto relajante puede intensificarla.
Antes de comenzar el masaje, frote sus manos con el aceite elegido para que se calienten.
Por último, cada ejercicio debe ser realizado varias veces.

Sedes
   ECHEVERRIA
   Último sábado de cada mes, de 16 a 17.30 hs
   De Marzo a Diciembre